Nunca ha sido una cualidad de Daniel Ortega la inteligencia, sin embargo tampoco había llegado a esos extremos de vulgaridad. He de decir que la conducta del Rey de España me ha parecido inapropiada al mandar a callar a Chávez, por mucho que la estupidez y la vulgaridad de esos sujetos realmente provoque a la ira, el contexto diplomático, la nobleza y la investidura del Dignatario nos hacen esperar mucho más de él.
Me encuentro agobiado, cansado de ver tanto atropello y tanta desgracia provocada por este sujeto, al mismo tiempo que nuestros "políticos" giran y oscilan alrededor de temas absurdos, como la liberación de Arnoldo Alemán por el PLC y cómo capear el bulto con el caso de los CENIS en el caso de Montealegre de la ALN.
A continuación los comentarios de nuestros principales medios de comunicación:
El Nuevo Diario:
Francisco Aguirre Sacasa:
“Ortega peleando con todo mundo”
* Ex canciller aconseja al presidente “enmendar errores” lo más pronto posible
Ary Pantoja | apantoja@elnuevodiario.com.ni
Foto
Finalmente, el ex canciller nicaragüense llamó a Ortega a “ponderar” sus discursos en este tipo de foros internacionales y a “enmendar los errores” diplomáticos en que se han convertido sus intervenciones ante representantes de las naciones del mundo.
| |||||
| EFE | |||||
El presidente Daniel Ortega, descartó hoy que los "debates intensos" mantenidos en la XVII Cumbre Iberoamericana vayan a poner en riesgo las relaciones entre España y Nicaragua, asimismo expresó que la frase utilizada por el monarca Juan Carlos I con la que intentó callar al venezolano Hugo Chávez, se debió a que “botó la gorra” (perdió la paciencia). Ortega destacó la "excelente iniciativa" que tuvo en la víspera de la cumbre la presidenta de Chile, Michelle Bachellet, de invitar a los gobernantes a una reunión privada "donde todo el mundo habló y dijo que esta ha sido la mejor cumbre, porque se logró hablar lo que nunca se había hablado con diferentes enfoques". El presidente hizo estas declaraciones, que fueron difundidas por la emisora sandinista Radio Ya, en el cementerio de Santiago de Chile, tras depositar una ofrenda floral en la tumba del presidente chileno Salvador Allende. Según el gobernante, la frase -"¿Por qué no te callas?"- que durante el debate dirigió el Rey de España, Juan Carlos, al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se debió a que el monarca "botó la gorra (perdió la paciencia)". Los ataques de Chávez al ex presidente del Gobierno español José María Aznar provocaron el sábado la respuesta del Rey y del jefe del Ejecutivo español, José Luis Rodríguez Zapatero, en el pleno de la Cumbre Iberoamericana. "Yo creo que en nuestros tiempos Juan Carlos vive en España y puede mandar a callar a sus súbditos, pero no al pueblo español, estoy seguro que no puede hacerlo", dijo Ortega. Tras señalar que lamentaba la reacción del Rey, Ortega dijo que lo consideraba "normal, porque así somos los seres humanos, y repito, botó la gorra, y ahora no le queda más que ponerse la gorra y entender que hay que respetar la libre expresión". |
Discrepancias y Patanería (Editorial del Diario La Prensa):Algunos analistas internacionales opinan que los desagradables incidentes que protagonizaron los presidentes Hugo Chávez, de Venezuela y Daniel Ortega, de Nicaragua en la Cumbre Iberoamericana de Santiago de Chile, hay que verlos como “un reflejo brutal de la grieta ideológica que se amplía a ritmo intenso en América Latina”.
Como es bien conocido, el comportamiento ofensivo del Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, en la clausura de la Cumbre de Santiago, provocó que el rey Juan Carlos —previamente exasperado por las vulgaridades de Hugo Chávez— se levantara de su asiento y abandonara la reunión, como evidente demostración de repudio a la virulenta diatriba que el gobernante sandinista de Nicaragua estaba pronunciando contra España y la empresa española Unión Fenosa.
En realidad, más que diferencias ideológicas, lo que exhibieron Chávez y Ortega en esa ocasión fue patanería. Los ataques de Chávez y Ortega no fueron contra ningún país o gobierno de derecha sino contra España, que está gobernado por un partido socialista y es el que auspicia la Cumbre Iberoamericana que se viene celebrando anualmente desde hace 17 años, con el único propósito de ayudar más y mejor a los países iberoamericanos.
Cabe destacar al respecto que en el caso de Nicaragua, la cooperación de España ascenderá este año a 58 millones de euros, equivalentes a unos 84 millones de dólares y que, en los últimos años, los gobiernos españoles han perdonado a nuestro país alrededor de 713 millones de dólares. En este mismo año, o sea bajo el gobierno de Ortega, vino a Nicaragua la Vicepresidenta socialista de España, María Teresa Fernández de la Vega, “para oficializar el nuevo plan de cooperación para Nicaragua en los próximos cuatro años y el perdón adicional de 33 millones de dólares de deuda”, tal como lo informó LA PRENSA en su edición del domingo pasado.
De manera que Ortega, como dice el adagio popular, muerde la mano de quien le da de comer; con el agravante de que el actual gobierno de España es socialista, encabezado por un líder como José Luis Rodríguez Zapatero a quien se le critica en su país precisamente por identificarse demasiado con los gobernantes de izquierda que proliferan ahora en Latinoamérica.
Ortega también hizo el ridículo en la Cumbre Iberoamericana de Santiago, al presentarse en mangas de camisa mientras los demás gobernantes vestían formalmente, como corresponde a personas serias y verdaderos estadistas. E igualmente cometió el disparate de proponer la disolución de la OEA y su sustitución por una Organización de Estados Iberoamericanos y del Caribe que excluya a Estados Unidos de Norteamérica y Canadá. Por supuesto que esta descabellada propuesta de Daniel Ortega no fue tomada en serio por nadie, ni siquiera por sus amigos gobernantes de izquierda.
Además, Hugo Chávez y Daniel Ortega con su mala conducta desairaron a la anfitriona de la Cumbre, la presidenta chilena Michelle Bachelet, quien por cierto también es socialista y fue quien propuso como tema central de la reunión y objetivo de la comunidad iberoamericana de naciones, una estrategia de cohesión social y justicia; “un nuevo pacto social en y entre nuestros países”. “Cohesión social y crecimiento económico no son agendas excluyentes”, aseguró la presidenta Bachelet, quien, como socialista que es —pero moderada, realista y educada— también es crítica del llamado modelo económico neoliberal. Sin embargo, la propuesta de la presidenta Michelle Bachelet fue menospreciada por Hugo Chávez y minimizada por el escándalo que llegaron a provocar y protagonizar él y Daniel Ortega.
Las discrepancias ideológicas y políticas no justifican la patanería ni la falta de respeto al anfitrión ni a la casa ajena. Mucho menos cuando, como le dijo el presidente español Rodríguez Zapatero a Chávez, se está “en una mesa donde hay gobiernos democráticos, que representan a sus ciudadanos en una comunidad iberoamericana que tienen como principios esenciales el respeto… Se puede discrepar radicalmente de las ideas, denunciar los comportamientos, sin caer en la descalificación… Estoy seguro que toda esta mesa y todos los latinoamericanos quieren que todos los gobernantes democráticos [...] seamos respetados, hoy y mañana, aunque discrepemos profundamente de las ideas que tengamos”.
Pero al parecer es muy difícil que personas como Hugo Chávez y Daniel Ortega puedan entender algo tan elemental como eso.
LA TRAGEDIA DEL SIGLO 20 VIVA ESTE REY
ResponderEliminarSubmitted by amanitamuskaria on Sat, 24/11/2007 - 08:38.
amanitamuskaria
23-11-07, 10.15 pm.
José Steinsleger
España: edicto real
Yo, Juan Carlos I de Borbón, rey de España, de Castilla, de León, de las Dos Sicilias, de Jerusalén, de Navarra, de Granada, de Toledo, de
Valencia, de Galicia, de Mallorca, de Sevilla, de Cerdeña, de Córdoba, de Córcega, deMurcia, de Menoria, de Jaén, de los Algarves, de Algeciras, de Gibraltar, de las Islas Canarias, de las Indias Orientales y Occidentales, y de las Islas y Tierra Firme del Mar Océano.
Yo, chozno de Fernando VII (1808/1813-33), injustamente apodado El felón por haber tramado el envenenamiento de sus padres para ceñir sobre su testa contrahecha la corona que en Bayona vendió por un duro al Gran Corso, mientras el pueblo se desangraba en su nombre.
Yo, archiduque de Austria, duque de Borgoña, Brabante, Milán, Atenas y Neopatria; conde de Habsburgo, Flandes, el Tirol, el Rosellón y Barcelona; señor de Vizcaya y Molina; rey de Hungría, Dalmacia y Croacia; duque de Limburgo, Lotaringia, Luxemburgo, Güeldres, Estiria, Carniola, Carintia y Würtemburg.
Yo, tataranieto de Isabel II (1833-68), quien junto con Inglaterra y Francia tomó el puerto de Veracruz en garantía del pago por deudas contraídas en las guerras civiles de México (1861), y que luego invadió las islas Chinchas de Perú (1863), y luego se anexionó República Dominicana (1861-65), y luego sometió a cruel bombardeo los puertos de El Callao (Perú) y Valparaíso (Chile, 1865-71).
Yo, Landgrave de Alsacia; príncipe de Suabia; conde de Artois, Borgoña Palatinado, Hainaut, Namur, Gorizia, Ferrete y Kyburgo; marqués de Oristán y Gociano; Margrave del Sacro Imperio Romano y Burgau; señor de Frisia, Salins, Malinas, la Marca Eslovena, Pordenone y Trípoli.
Yo, bisnieto de Alfonso XII, El pacificador (1875-85), hijo de la anterior y de su primo el príncipe Francisco de Asís y no, como se dice, del capitán Enrique Puig Moltó; invasor de Haití junto con Estados Unidos, Francia e Inglaterra (1871 y 1883), quien fue sorprendido en su buena fe en la Plaza de la Cebada cuando unas mozas que lo vitoreaban le espetaron '¡Mas gritábamos cuando echamos a la puta de tu madre!'.
Yo, capitán general de las Reales Fuerzas Armadas y su comandante supremo; soberano Gran Maestre de la Real y Distinguida Orden de Carlos III; de Isabel La Católica; de las Damas Nobles de María- Luisa; de Alfonso X El sabio; de Montesa, Alcántara, Calatrava y Santiago, así como otras órdenes menores o condecoraciones españolas.
Yo, nieto de Alfonso XIII (1886-1931), hijo póstumo del anterior, que en el día de su boda salvóse de la bomba lanzada a su carroza por el anarquista Mateo Moral (1906); "pacificador" de Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Marruecos; pionero del cine pornográfico en el barrio chino de Barcelona; partidario del falangista Primo de Rivera y destronado en 1931 por la chusma de la llamada Segunda República.
Yo, caballero de la Orden de Javier, de la Anunciada, de la Jarretera y del Imperio Británico (desde 1988); Bailio Gran Cruz de Justicia con Collar de la Orden de Constantino y Jorge de Grecia, y Honor y Devoción de la Soberana Orden Militar de Malta; Gran Collar de la Reina de Saba, y la Dinastía Reza de Irán; Gran Cordón de la Orden Suprema del Crisantemo de Japón; Gran Cruz de la Legión de Honor y de la Orden Nacional de Mérito; Premio Félix Houphouet-Boigny Para la Búsqueda de la Paz de la UNESCO.
Yo, hijo de Juan de Borbón y Battenberg, legítimo y eterno candidato al trono, quien murió de tristeza por mi fidelidad al Caudillo y a los Principios del Movimiento Nacional.
Yo, a quien acusaron de traicionar a los golpistas del 23 de febrero de 1981.
Yo, partidario de la incorporación de España a la OTAN por mediación de Washington y mi fiel vasallo Felipe González (1986)...
Yo, beneficiario de un crédito de 100 millones de dólares del príncipe de Kuwait para que los aviones de Estados Unidos puedan aterrizar en nuestro suelo durante la guerra del Golfo (1991).
Yo, socio de los implicados en el escándalo del Banco Ibercorp (1992) que se quedaron con el dinero de centenares de ahorristas...
Yo, señalado junto a mi dilecto José María Aznar co responsable en los negociados de la petrolera francesa Elf (2003)...
Yo, quien tanto hizo por el Grupo Santander Hispano y Repsol a fin de apoderarnos de Yacimientos Petrolíferos Fiscales de Argentina...
Yo, amigo de Mario Conde, director del intervenido Banesto y 'banquero de la monarquía'...
Yo, íntimo del príncipe Zourab Tchokotua, de Georgia, procesado en un tribunal mallorquí por presuntas estafas inmobiliarias...
Yo, incapaz de enfrentar a un novillo pero matador, en 2004, de una oso preñada perteneciente a una especie en extinción a la que mis amigos rumanos emborracharon con vodka y miel para dar en el blanco.
Yo, reunido en esta Capitanía General junto a mi fiel José luis Rodríguez Zapatero y tantos de mis vasallos que, sabiamente, retornan poco a poco al redil de la Madre Patria tras sus locas aventuras libertarias. Yo, el rey, os ordeno, Hugo Chávez, a que te calles en nombre de los principios, la moral, la tolerancia y la decencia de las gentes de razón.
Dado en Santiago de Chile, 10 de noviembre de 2007